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El descubrimiento de Darwin

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Historia y síntesis de la teoría darwiniana 

Texto basado en: 

Pasolini,P.; Las grandes ideas que han revolucionado la ciencia en el último siglo;

Ciudad Nueva, 1981

 El 27 de diciembre de1831 zarpaba del puerto ingles de Devenport el bergantín de guerra “Beagle”, puesto a disposición por la marina británica para un crucero científico alrededor del mundo.-

A bordo, junto a un equipo de geólogos, geógrafos y naturalista de profesión, había un joven que no tenía ninguna titulación; es más, primero había dejado los estudios universitarios de medicina, después los de leyes, y por último había renunciados a la carrera eclesiástica para dedicarse a su pasión: la historia natural. Aquel joven era Charles Robert Darwin[1]. Había logrado agregarse al equipo científico como naturalista. Nadie podía en aquel día sospechar mínimamente que durante el viaje cristalizaría en la mente de aquel joven una de las ideas más revolucionarias del pensamiento científico moderno: la idea de la evolución.

Fue un viaje que duró cinco años. El bergantín, dirigiéndose hacia el suroeste, hizo escala en la isla del Cabo Verde, Brasil, Patagonia, Tierra del Fuego, Chile Perú, Isla Galápagos y en varios archipiélagos coralíferos del Océano Indico. En cada lugar hacía escala durante muchos meses, de manera que el equipo científico pudiera realizar detalladas exploraciones y también estudios tierra adentro.

Para Darwin este viaje fue una revelación. Pudo recoger copiosas observaciones y datos sobres las diversas especies vegetales y animales encontradas a su paso. A menudo, tuvo la oportunidad de hallazgo fósiles revolucionarios, como cuando entre las arenas de un viejo río de la Pampa argentina encontró el esqueleto de un enorme mamífero, tan grande como un elefante, pero roedor: una especie desaparecida hace millones de años.

Sobre todo, sus reflexiones maduraron en la isla Galápagos, un archipiélago de origen volcánico perdido en el Pacífico, a unos mil kilómetros de distancia de cualquier costa continental o de otras islas. Aquí encontró pocas especies animales, pero tan diferenciadas de sus homólogas de otras partes del mundo que en su mente comenzaron a plasmarse los pensamientos que estaban a punto de dar el golpe de gracia al modo tradicional de concebir el origen de las especies animales, por otra parte ya muy resquebrajado en él por las observaciones realizadas precedentemente.

En la Galápagos encontró tortugas gigantes, grandes lagartos (las iguanas) y algunos pájaros marinos y terrestres. En seguida se dio cuenta que como quiera que hubiesen llegado a aquellas islas volcánicas los antiquísimos antepasados de aquellas especies vivientes, ésta habían quedados aisladas por centenares de milenios  del resto del mundo y se habían modificados por si solas poco a poco.

Le sorprendió mucho el hecho de que, además, de que entre los animales de las diferentes islas, inclusos tan cercanas, se habían creados profundas diferencias, como por ejemplo, entre las tortugas y entre las iguanas. Darwin explicó estas diferencias constatando que la gran profundidad del mar en los estrechos entre las islas y las violentas corrientes marinas allí presente hacían imposible a los animales el paso de una isla a la otra y todo contacto entre ellos: cada isla era un mundo aislado[2].

Aquí se iluminó la idea principal: cada variedad viviente tiende automática e indefinidamente a alejarse de la original. Y por tanto cada especie viva tiende a modificarse. Se derrumba así él definitivamente la idea de que las especies vivas hubiesen sido creada una a una de una vez y para siempre.

A decir verdad, ya cincuenta años antes su abuelo, Erasmo Darwin, había expresado en algunas poesías conceptos evolucionistas del mismo tipo que, por otra parte, otro naturalista francés, Lamarck, poco más tarde había expresado en algunas de sus obras.

Lamarck[3], estudiando con mucha precisión varios géneros vegetales y animales tratando de clasificarlos, se había dado cuenta de que ciertamente muchas especies de animales surgían como claramente derivadas de otras después de sucesivas modificaciones provocadas en el sentido de su adaptación al ambiente. De aquí surgió su teoría llamada Lamarckismo, según la cual es el ambiente en el que se encuentra un ser vivo el actúa sobre él y provoca modificaciones para una mejor adaptación; estas modificaciones serían luego trasmitidas a sus descendiente. Así ponía en evidencia las infinitas formas de adaptación al medio terrestre, acuático, aéreo, subterráneo, etc., presente en muchas especies de insectos, reptiles, pájaros, mamíferos…Por ejemplo, algunos mamíferos, para adaptarse al agua, habían sido empujado a transformar sus extremidades en aletas, como los delfines, focas, etc; o para adaptarse al vuelo, a transformar sus extremidades anteriores en alas, como los murciélagos, etc.

Lamarck, por tanto, hacía vislumbrar un proceso evolutivo de los seres vivos siempre hacia mejores formas de adaptación al medio, después de continuos estímulos del mismo medio ambiente.

Darwin, muchos años después, tras su maravilloso viaje en torno al mundo, había llegado también a la convicción de que las especies animales tienden  a cambiar constantemente: es examen de los fósiles recogidos en la Pampa y las observaciones de la isla Galápagos lo habían convencido de esto; pero tuvo una idea completamente distinta del mecanismo según el cual sucedían estas modificaciones. El no creía que fuese el ambiente que ejercía una acción directa sobre los organismos. Más bien pensaba que entre los organismos presentes en un ambiente sucede un proceso de selección. Conocía muy bien los procedimientos de selección practicado por los agricultores y ganaderos: estos conseguían obtener razas nuevas de una determina especie vegetal o animal con cruces dirigidos, desechando los peores resultados y seleccionando los mejores.

Lo mismo-pensaba- Darwin- sucede desde siempre en la naturaleza. Entre las infinitas y causales variaciones que ocurren en cada ser vivo se realiza automáticamente por vía natural una selección. “Una vez me sorprendió de que solo las variaciones favorables tenderían a conservarse, mientra que se destruirían las negativas”. En resumen, tenían más probabilidad de sobrevivir las especies que han variado en cuanto a estar mas adaptados al ambiente.

Por tanto, a diferencia de cuanto pensaba Lamarck, el ambiente no provoca directamente la adaptación, pero causa una selección en la cuales se  encuentran más favorecidas las formas más adecuada y desfavorecidas las menos adecuadas[4].

Darwin estudió el problema amplia y meticulosamente. Modesto y honesto por naturaleza, no quería hacer pública una teoría si no estaba lo bastante seguro de ella. Fue solo después de veinticinco años de estudios y reflexiones que se decidió a publicar su principal obra, El origen de las especies, que produjo una profunda conmoción en el mundo científico y tuvo considerables repercusiones en el filosófico  teológico.

Cuando en 1859 apareció el libro, fue como una bomba: en un día se agotó la primera edición inglesa de 1250 ejemplares. Es acogida con entusiasmo por los paladines del ateísmo: Feuerbach y Marx[5] y, más tarde también por Freud. Se desencadenó una ola de polémica y discusiones. Era la primera vez que la idea de evolución de las especies se presentaba oficialmente en el mundo científico de forma clara y precisa y con todas sus consecuencias. Estas venían a cambiar radicalmente toda una forma de pensar arraigadas de hacía milenios.

Las polémicas más ásperas surgieron en el campo no estrictamente científico, es decir en el filosófico y teológico y han durado casi un siglo: todavía hoy persisten sus consecuencias. Fue un hecho análogo al acecino algunos siglos antes, cuando Copérnico propuso la teoría después defendida por Galileo, que destronaba a la Tierra como centro del universo y la reducía al pequeño rango de planeta que gira alrededor del Sol, encuadra junto a los demás planetas. También entonce se conmovió un modo de ver el universo mantenido a lo largo de milenios.

 El objeto de la nueva polémica era distinto, pero los motivos eran los mismos. Se trataba del choque entre dos mentalidades: una, la antigua, ligada a una visión extraída, generalmente no de comprobaciones concretas, sino de concepciones apriorística, frecuentemente derivada de la filosofía antigua y de ciertas tradiciones de carácter religioso; la otra, la moderna, surgida del nuevo sentido de la investigación científica, basadas en las observaciones de las especies naturales y en las experiencias.

La idea de la evolución, que empezaba a penetrar en la cultura de mundo moderno, bajo ciertos aspectos que presentaba bastante mas  revolucionaria que las ideas de Copérnico y Galileo, incidía profundamente en la concepción de la naturaleza del hombre, entrando así mas directamente en el campo de la religión y de la fe[6].

Darwin, en su obra declara abiertamente que en el proceso que ha causado el desarrollarse de las especies animales, es necesario incluir también al hombre; también el debe ser considerado hijo de la evolución.  Darwin no quiso nunca participar en las polémicas; el quiso siempre tratar el argumento son desde el punto de vista científico, sin ponerlos nunca en conflictos con sus convicciones religiosas.-

Como sucede a menudo en estos casos la dureza de la polémica se acentuaba por situaciones precedentes de oposición teológica. No parecía cierto para los iluministas y positivistas de finales de 1800 que se pudiese encontrar algo evidentemente válido como para demoler en bloque todas concepciones religiosas propuesta por la iglesia. No faltó a veces alguna actitud científicamente poco correcta, como la de presentar como datos de valor científico absoluto hipótesis de valor bastante relativo.

Por otra parte, teólogos  y científicos todavía ligados a concepciones tradicionales se dejaron a menudo arrastrar incautamente con sus argumentos de orden bíblico y teológicos aún terreno en el que la biblia y la teología no tiene mucho que hacer; se crearon así equívocos peligrosos para la conciencia religiosa, equívocos que todavía hoy no están del todos disipados.

Efectivamente, dado que si se quiere seguir una cierta lógica de los hechos de los apóstoles, del principio de la evolución debe ser aplicado también al origen de la realidad humana al menos en lo que respecto a su aspecto biológico no es posible evitar un contacto de la ciencia con el mundo de la filosofía y de la teología; también esta de hecho, tienen por objeto al hombre considerándole sin embargo bajo aspecto de otro tipo. En uno de los capítulos siguientes veremos como se presenta hoy el problema de la evolución del hombre.

Pero también en el estricto campo científico no faltaron puntos de vista muy diversos respecto a la evolución. En principio, cuando aparece la obra de Darwin sobre el origen de las especies, no solo surgió una violenta oposición por parte de los que estaban ligados al tradicional modo de entender la Biblia, sino también por parte de científicos, para los cuales la inmutabilidad de las especies era un dogma. Este tipo de oposición de carácter científico no duró mucho: los argumento a favor de la evolución-que la consideraban al menos como la hipótesis más probable y que mejor explicaba los descubrimiento paleontológico- eran tales que muy pronto la mayoría de los científicos comenzaron a pensar de forma evolucionista.

Pero otra polémica interna seguía dividiéndolos: ésta se refería a las causas que han producido la evolución y su modo de desarrollarse. Me referidos ya a las ideas expresadas por Lamarck antes de que Darwin se interesase por el problema. Según estas ideas, la evolución se habría producido por influencia del ambiente sobre el ser vivo: este evoluciona, cambia, para adaptarse siempre mejor al ambiente. Este podría parecer la ideas más simple: solo que su teoría no sugiere ningún mecanismo a través del cual el ambiente provoca la adaptación. Esta teoría tuvo sus defensores, pero los fue perdiendo poco a poco por la deficiencia arriba mencionada.

La otra explicación era la dada por Darwin, y todavía hoy, aunque con variaciones y perfeccionamientos, es seguida por muchos científicos: es el así denominado neodarwinismo.

Como ya hemos dicho, según esta teoría, la evolución se verifica después de mutaciones que se producen, ya sea de forma casual, ya sea por cruzamientos, que se consolidan por selección natural.

Es decir, entre las muchas variaciones que se han producidos y se producen a lo largo de la historia de los seres vivos, se habrían consolidados sobre todos las más favorable, las que mejoran la eficiencia del organismo y su situación respecto al ambiente. Este hecho se expresa diciendo que la evolución se realiza a través de un mecanismo de mutación-selección.

Pero incluso esta teoría deja muchos puntos oscuros, dejando la impresión de ser insuficiente para explicar completamente el enorme desarrollo que se ha realizado, por ejemplo, en el paso gradual de un molusco a un pez, a un reptil, a un mamífero, al hombre: sin embargo, ésta sugiere un mecanismo, al menos parcialmente válido, y que se ve funcionar en muchísimos casos, como, por ejemplo en el diferenciarse las razas de una misma especies. Por esos esta es muy aceptada[7].

Hoy no hay prácticamente casi nadie, ni científico ni filosofo, ni teólogo, que no admita el hecho histórico de la evolución de los seres vivos, al menos como la hipótesis más probable. Sin embargo, esta hipótesis plantea problemas que están muy lejos de una solución clara y precisa.

Veamos para concluir una síntesis de las novedades de la teoría darwiniana:

1º Las especies animales y plantas pueden sufrir transformaciones. No han sido creadas, como relata la Biblia, independientemente unas de otras y por consiguiente no son, como aún supone la teoría de la constancia de Linneo, inalterables.

2º La afinidad y metamorfosis de las especies está constatada. Las especies provienen, como se desprende de investigaciones al caso en situación de domesticación y en la libre naturaleza, de otras especies que han desaparecido en su mayoría, pero aún están parcialmente documentadas en fósiles.

3º la lucha por la vida (the struggle for life) es el principio de vida en la naturaleza. Es la que efectúa una elección o selección natural: la supervivencia de los más fuertes, los mejores, los mejor adaptados (the survival of the fittest), cuyas variaciones se refuerzan y acumulan según las leyes de la herencia. Consecuencia. Eliminación d elos más débiles y menos adaptados.

4º Toda la formidable historia evolutiva de la naturaleza, extendida a lo largo de millones de años, se ha desarrollado siguiendo unas leyes de causalidad puramente mecanicistas, sin ninguna clase de fin u objetivo fijado previamente: de las fomas más simples (posiblemente de un único protoorganismo) a las formas más complejas y perfectas.

5º También el hombre, a juzgar por su estructura corporal y su desarrollo embrional, es variable y aparece como descendiente de formas de vida inferiores y más antiguas, con la única diferencia  de que, en comparación con éstas, ha salido más airoso en la lucha por la vida. Pero Darwin no expone esto hasta más tarde, en su obra El origen del hombre (Londres 1871)

Sorprendentemente, la solución darwiniana –prescindidendo ahora del filósofo de la evolución Herbert Spencer- había sido ya preparada particularmente por un economista (y antiguo párroco): Thomas R. Malthus (1766-1834). Este, en críitia contra lamidea de una evolución “naturalmente”estable de la economía y contra toda utopía de progreso, había desarrollado ya en 1798, en su Essay on the principles of population, la teoría del desigual crecimiento de la población y del abastecimiento de alimentos, lo que según él habría de traer como consecuencia, de no practicar la continencia para la reducción de nacimientos, la superpoblación y la miseria de las masas. Lucha por la vida como consecuencia de la limitación de los alimentos: Darwin aplica la teoría de malthus al mundo de las plantas y animales en su totalidad y llega así a la idea de la selección natural.

 

 Para comprender la profundidad de estos problemas es necesario dar una ojeada al cuadro general de la evolución, así como nos las presenta hoy la paleontología (la ciencia de los seres vivos del pasado) y a las perspectivas que nos abren ciencias como la genética en el contexto de la biología. En cualquier subsidio de biología podemos consultar este tema en profundidad.

 

 

 

 

 



[1] Charles Robert Darwin (Shrewabury, Shropshire,, 1809-Dow, Kent 1882) Comenzó a estudiar medicina en Edimburgo, pasando luego a los estudios eclesiásticos de Cambridge, pero se dedicó sobre todo a las ciencias naturales y a la geología. Después de su famoso viaje a lo largo de la costas de America del Sur y en el Océano Indico (1831-1836), que le sucitó la idea de la lenta modificación de las especies, se retiró a la villa de Down, donde hasta su muerte, llevó una intensa actividad de estudio y de descubrimientos. Además del celebérrimo On the Origen of the Especies (1859), ha escrito también The descent of Man and selection in relation of sex, (Londres 1871); The expresión of de Emotions in Man and Animals (Londres 1872) y otra numerosas obras.

[2] Esta observación basada además en el hecho de que la flora y fauna de dichas islas eran parecidas a las de America del Sur, pero, no obstante distinta, era tan importante para Darwin, por que permitía relacionar el aislamiento geográfico de una población de animales, con el hecho de que las variaciones que en ellas se produjesen serían heredadas por las descendencias y perpetuada por los apareamientos recíprocos entre los individuos de dicha población aislada.-

 

[3] Jean –Baptiste Lamarck. Naturalista francés (Bazentín, Somma, 1744-París, 1829). Famoso por su teoría, el lamarckismo, con la que afirma que la evolución de los seres vivos ha sido provocada por la acción directa del ambiente del derivarían variaciones y adaptaciones transmitida luego por herencia. Esta teoría es presentada en las obras; Discours pour l’overture de l´an X; Philosophie zoologique; Systéme analythique des conaissances positive de l´homme.

[4]  Darwin, sin embargo, no supo explicar correctamente las causas de las variaciones, pensando ademá, que todas ellas se heredarían trasmitiendose entre los mejor adaptados (variaciones favorables). Pero en tiempos de Darwin se conocía muy poco sobre genética, y actualmente la objeción que debería hacerse asu teoría es que no todas las variaciones se heredan, sino solo aquellas que afectan al material hereditario (ADN), y entonces se denominan “mutaciones”. Por otro lado, el esquema básico propuesto por Darwin para explicar la evolución, basado en la selección natural, sigue siendo admitido como uno de los mecanismo más importante de la evolución.-

[5] Marx intentaría dedicar a Darwin la traducción inglesa del primer volúmen de su Capital, cosa que darwin rechazaría cortés y reservadamente, indicando que la propaganda anticristiana o atea es contraproducente para la libertad espiritual.

[6] El más destacado de los seguidores de Darwin en Alemania, Ernst Haeckel lo considera el “Copérnico de la biología” y estampa como lema en la portada de su gran obra en dos volúmenes Morfología general de los organismos la obstinada respuesta que la leyenda pone en boca de Galileo: “E pur si muove”

[7]  El neodarwinismo aparece hacia 1930, como la teoría sintética de la evolución, es decir, unificadora de todos los criterios evolucionista que se postulaban entonce. Pero la explicación del hecho evolutivo, actualmente aceptada por los biólogos, no está basada solamente en la acción conjunta de las mutaciones y la selección natural, sino que intervienen otros fenómenos. Básicamente se refieren a las leyes evolutivas formuladas por la genética de poblaciones. No se puede pensar en la evolución si no se considera a la especie en evolución como una población donde se está produciendo continuos intercambios de caracteres genéticos, a través de los incesantes apareamientos.

Los individuos de cada generación estarán sometidos a diferentes variaciones en función de la presencia de mutaciones, la posibilidad de semejante o menor supervivencia y el intercambio de caracteres genéticos nuevos con individuos de otras poblaciones próximas. De manera que el aislamiento o migración de una parte de la población original puede causar la pérdida de algunos caracteres genéticos  que no eran mayoritario en la población original, con la consiguiente diversificación de esta (efecto de derica genético). Este efecto, junto con el proceso básico de mutación-selección, sería la base del  neodarwinismo, y es una explicación bastante satisfactoria del hecho evolutivo.

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Comentarios El descubrimiento de Darwin

bueno darwin fue un gran cientifico ya que el tenia mas razon que lamarck socre las jirafas

melanie melanie 26/06/2010 a las 23:49

BUENISIMO M AYUDO MUCHO PERO LO Q DECIA DARWIN SEGUN LOS CIENTIFICOS : QUE LA PROPUESTA DE DARWIN ERA ERRONEA YA Q EL DECIA Q LAS SP HIVAN EVOLUCIONANDO LINEALMENTE Y ERA Q ALGUNAS SP SE HAVIAN EXTINGUIDO Y OI SABEMOS Q LAS PERSONAS NACEN REPRODUCEN Y MUEREN . BUENO GRACIAS PORLA INFO

CINDY DT CINDY DT 07/07/2011 a las 01:49

 Gracias, me ayudaste mucho

Hola muy bien hecho :)

dado dado 25/11/2011 a las 00:49

creo q eata bien pero bien redactado

darwin investigo los diferentes tipos de especies que habia en el mundo como los pinzones

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